29.10.09


XV
Entonces, cuando todo se derrumbaba, simplemente comenzó a llover.
El paraguas de la noche se desmoronó en la noche. La tierra se olvidó de la tierra. Yo extendí mis manos… cuenco hueco, cuenco roto. Toda la lluvia de la noche cayó sobre mi cama. Mi sola cama. Mi cama desierta. Mi cama de hembra muda.

1 comment:

jaqui said...

seguis acertando .. esa foto es muy especial
besos
santi