24.10.09


X
Él amaba mis manos, dijo. Ahora las miro jugar con las letras, armar palabras como si me armara la vida. El tiempo de las flores es arduo y lento. Recorre senderos de humedad y de media luz. Pero él amaba mis manos. Y desde entonces –no lo sabe- mis manos son otras.
El tiempo de las flores esconde un peligro cierto. Un riesgo fatal en los ojos. La estúpida ilusión del júbilo.
Y él amaba mis manos. Tal vez era en el tiempo de las flores. Tal vez mis manos eran flores. Tal vez.

1 comment:

jaqui said...

guauuuuuuuuuuuuuuuu... espero que sigas escribiendo como hasta ahora
besos
santi