24.10.09

XI
Graniza en la tarde. Todo el horizonte es una piedra arrojada contra el vidrio de mi rostro. Nuevamente oculto los espejos. Guardo una navaja, un caracol roto, muñecas viejas.
A la calle salgo desnuda, maquillada para la muerte, pero desnuda. Nadie parece verme, nadie me ve caminar bajo el granizo de la tarde, de la mañana, de la noche.
Si te sangran los ojos, me dijeron, refugiate bajo los numerosos andamios del olvido.
Salgo desnuda, nadie parece verme, nadie me ve. Graniza en toda la tarde, en toda la noche. Graniza sólo sobre mi cuerpo desnudo.

1 comment:

jaqui said...

Siempre hay alguien que te mira, que te ve..pero muchas veces no es mirado por esa persona..
besos
santi